Mientras la clase parezca una conferencia, su hija no presta atención. Lo dice María C. Su pequeña empezará primero de básica, en un plantel particular de Quito, desde casa, a través de herramientas virtuales. Los niños de la edad de su hija -reflexiona- necesitan actividades más experimentales y no con textos puestos en la pantalla. Frente a esa realidad, las instituciones particulares han procurado tener herramientas para el nuevo ciclo según sus posibilidades. En el colegio Isaac Newton adquirieron la plataforma Brightspace, que permite crear archivos digitales con retroalimentación entre estudiantes y docentes, señaló Mauricio Meses, vicerrector del plantel. Los chicos -afirma Meneses-accederán a libros digitales en el espacio, que cuenta con una biblioteca virtual. Y para gestión académica se usará Idukay, que permite la comunicación entre toda la comunidad educativa (padres, docentes, estudiantes, autoridades), así como el registro de calificaciones, envío de tareas, planificación, entre otras tareas. Plataformas desarrolladas en el país tomaron fuerza con la nueva normalidad. Runachay, por ejemplo, será utilizada por 50 nuevas instituciones educativas en la Sierra. En total, 250 centros del país trabajan con sus herramientas. La propuesta, con planes desde USD 8 hasta 25, cuenta con módulos de evaluación en línea, agendamiento de clases virtuales con videoconferencias, foros y seguimientos, señaló Marcelo Saldarriaga, gerente general de Runachay. Ellos se adaptan a la realidad económica de cada institución, destaca. Para centros cuyas familias cuentan con tecnología y para los que no, se ofrecen herramientas acordes a esa realidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts

×